Por qué América se llama así y no Colombia

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Mucho se ha discutido por qué nuestro continente se llama América y no Colombia, como correspondería por haber sido Cristobal Colón el supuesto descubridor y no Américo Vespucio, el primer cartógrafo del continente.

La verdad no es tan simple e incluso a través de los siglos se ha discutido si en realidad correspondería a las nuevas tierras llevar el nombre del supuesto primer descubridor o las de su primer dibujante.

Se dice que en realidad, correspondería a Américo Vespucio el mérito de ser el verdadero descubridor del continente que lleva su nombre, y no a Cristóbal Colón, pues este último murió en la creencia de haber logrado un nuevo paso a las Indias mientras que Vespucio se percató de este error a través de sus propios viajes y experiencias.

Vespucio y Colón, ambos italianos, uno nacido en Florencia y el otro en Génova, corrieron sus empresas al servicio de Castilla, de tal manera que incluso Américo Vespucio castellanizó su verdadero nombre, Amerigo Vespucci, por el que todos conocemos.

Vespucio era socio de una de las empresas dedicadas a abastecer a varias embarcaciones, entre ellas las de Cristobal Colón para sus viajes de exploración y descubrimientos, lo que provocó que ambos estuvieran relacionados en lo personal.

En realidad, el florentino era una persona culta, nacido en cuna de ilustre familia, rica y relacionada con los Médicis. Américo Vespucio con el tiempo tomó fama de buen navegante y mejor cartógrafo, por lo que recibió varios encargos propios de su oficio.

Este emprende varios viajes que quedaron consignados en muchos de sus escritos, algunos recopilados en obras mal redactadas conocidas como Mundus Novus y Lettera, que despiertan el imaginario entre la gente.

Ello provocó el reconocimiento de otros reconocidos cartógrafos como el alemán Martín Waldseemuller, quien bautizó al entonces conocido como Nuevo Mundo con el nombre de América, en uno de sus mapamundis.

Américo Vespucio, en uno de sus tantos viajes, se había dado cuenta que las tierras que navegaba y sobre cuya ruta trazaba sus cartas y mapas, en realidad no eran territorio asiático, sino un nuevo mundo y ese fue su mérito, pues el almirante genovés, Colón, murió en la creencia de haber logrado sólo descubrir una nueva ruta hacia la tierra de las especias.