¿De verdad la pieza «Para Elisa» se llama en realidad «Para Teresa»?

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La clásica, histórica, famosa y representativa bagatela para piano del genio de Bonn, Ludwig Van Beethoven, «Para Elisa», en realidad se llama «Para Teresa». Este es el título con el que se le nombra en su manuscrito original, y se piensa que fue un error de los copistas debido a la mala letra que tenía el compositor alemán, lo que provocó esta «¿pequeña?» confusión.

Eso es lo que musicólogos han «descubierto». Que la pieza fue dedicada a Therese Malfatti, la mujer a la que había propuesto matrimonio y con la que nunca se casó. Y es que el manuscrito de esta después famosísima partitura para piano en La menor, fue precisamente descubierto en la casa de esta dama.

Sin embargo, teóricos también han dado cuenta de una añeja amistad de Beethoven con la hija menor de un cantante intérprete de uno de los personajes de su obra «Fidelio», llamada Elisabeth Röckel u Elise, como solía llamárseles de manera coloquial a quienes detentaban ese nombre.

Era tan fuerte la amistad del creador de la Novena Sinfonía, que incluso ésta lo fue a visitar en su lecho de muerte y le regaló uno de sus rizos. Y es que al parecer, Beethoven se encontraba enamorado de esta dama, a pesar de que ya se encontraba comprometido con Therese. El caso es que Elise contrajo matrimonio con otra persona, pese a lo cual el maestro y ella siguieron manteniendo una amistad perdurable.

El caso es que, ¿en realidad, según los descubrimientos, la pieza fue dedicada a Therese en lugar de Elise? Y es que la confusión parece venir del hecho de que uno de los alumnos de Beethoven descubre el referido manuscrito que publica con una dedicatoria a Therese Malfatti. Se dice que en realidad ni siquiera era el manuscrito original, sino una simple nota de apuntes en las que el maestro realizó algunas anotaciones.

El caso es que también, si la pieza fue dedicada originalmente a Elise, ¿qué hacía entonces en la casa de Therese? Varias teorías han surgido al respecto, las cuales incluyen supuestos celos de la frustrada casamentera, lo que provocó el rompimiento con el maestro, el hurto del manuscrito por parte de ésta, lo que explicaría el por qué se encontraba en su casa, en caso de que así hubiera sido. En fin.

Pero, la única cosa segura es que esta hermosa y sutil pieza musical ha perdurado con intensidad hasta nuestros días, y forma parte de la herencia cultural del mundo, desde que ésta fue dada a conocer.