Expediente Político

0
127

Por.- Alfredo Calva

La denuncia de Omar Agüero

Sin duda que sigue siendo válida la expresión ‘En la guerra y en la política todo se vale’, al menos así lo demostró el profesor Omar Agüero Castro, un ‘operador político’ enlistado en la nómina municipal y responsable en gran medida de la derrota de la alcaldesa Mirna Rincón Vargas, quien debido a su deficiente trabajo, no pudo lograr que la edil obtuviera de nueva cuenta la candidatura a la presidencia municipal de Rosarito.


Y para evadir su responsabilidad ante el fracaso y continuar succionando los 40 mil pesos mensuales de la ubre municipal, se le ocurrió, mientras le resuelven en Morena si lo aceptan y lo cobijan en el partido que fundo AMLO, convencer a la alcaldesa de que no pudo cumplir lo que le prometió cuando lo contrató, de hacerla de nuevo candidata, debido a que no pudo desarrollar adecuadamente su trabajo por la presión que ejerció sobre él, el diputado local del PAN, Ignacio García Dworak, quien participo en la contienda interna panista en apoyo de la oponente de Rincón Vargas, la ex delegada de Desoe en Rosarito, María Ana Medina Pérez, quien a la postre resultó la triunfadora del proceso interno, por sus constantes amenazas e intimidaciones.


Lo anterior resulta jocoso, ya que Agüero Castro tiene en su haber múltiples señalamientos de ciudadanos a quienes a través de sus secuaces intimida y amenaza sino se comportan electoramente como él se los indique, no es nada nuevo, quienes lo conocen saben de sus artimañas y malas prácticas con tal de obtener lo que quiere y así quedar bien con quien lo contrata.
Es por ello, que ante su descalabro y ridículo en el que quedó, elucubró una estrategia, señalan sus cercanos, y se apersono ante el ministerio público del fuero común, y presento denuncia por amenazas y lo que resulte en contra del legislador García Dworak, confiando que esta acción hará que a la alcaldesa se le olvide la promesa que le hizo, de obtener una victoria apabullante de tres contra uno, sin embargo, los números no le fueron fieles porque fue derrotado por más de cien votos, y no lo saque de la nomina municipal.
Agüero Castro es un personaje que ha venido dando tumbos en su carrera política, su ADN es priista, en ese partido nació y del que salió huyendo al término de la administración del V Ayuntamiento, que encabezó Javier Robles Aguirre.


Ha incursionado en campañas panistas y ahora ante el fracaso al que llevo a Mirna Rincón, en el que contribuyó sustancialmente, busca refugiarse en las filas de Morena, soterradamente se ha acercado a liderazgos en ese partido a pedir asilo, pero mientras le deciden si lo aceptan o no, trata de sobrevivir pegado a la ubre presupuestal del municipio, aunque para ello tenga que seguir mintiendo a la primer edil, total, una raya más al tigre ya no se nota, y la falacia para él, es su forma de subsistir.

Y mientras tanto….
En el PRI rosaritense dicen algunos militantes, que ya dio inicio la subasta de candidaturas a regidores y que ya salieron las primeras dos y son para transportistas.